NUESTRAS IMÁGENES
LA SANTA CRUZ DESNUDA
Imagen obra del escultor vallisoletano Francisco Fernández León realizada en 1993 y que sustituyó a una anterior, hecha por su padre. Es una sencilla cruz de madera en la que se conjuga la capacidad de la naturaleza y la capacidad humana. Sus caras son tablas lisas de pino apenas tratadas y los laterales tienen tallados los nudos del árbol de la vida. Además, incorpora un sudario de lino. Esta imagen procesiona en carroza en el Vía Crucis del Viernes Santo por la mañana y en la Procesión General del Viernes Santo por la tarde.






LA SANTA CRUZ
Imagen anónima del siglo XIX, que permanece durante el año en el bajocoro del convento de las Descalzas Reales de Valladolid. El madero se completa con cantoneras, potencias y clavos fundidos en bronce en los extremos y el ‘titulum,’ en la parte superior del larguero escrito en arameo, griego y latin. Procesiona en la tarde del Jueves Santo en ‘Humildad y Penitencia’, portada a hombros por 32 comisarios.




NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD
Imagen anónima de la Escuela Castellana tallada en el primer tercio del siglo XVII. Se la da culto en la Iglesia de Santa Isabel de Hungría. Destaca su rostro, con ojos de cristal, pestañas de pelo de tejón y dientes tallados. La diadema y el corazón con los siete cuchillos del pecho fue hecho en plata en el siglo XVIII por los talleres Ayala. Procesiona el Jueves Santo en la procesión de Humildad y Penitencia portada a hombros por 32 comisarios. El Lunes Santo se celebra su Besamanos.




SANTO CRISTO YACENTE
Esta imagen está atribuída a la escuela de Alonso Berruguete, aunque la fecha exacta de su hechura no se conoce con precisión los expertos la fechan anterior al año 1550. Durante el año permanece en su hornacina en la Capilla de San Francisco del Monasterio de Santa Isabel de Hungría. Procesiona el Jueves Santo, en Humildad y Penitencia, portado por 16 comisarios sobre unas andas con sudario, atributos de la pasión y rosas rojas. Además el primer fin de semana de cuaresma se celebra las 24 horas de adoración.







SANTO CRISTO DE LA ESPERANZA
Esta talla de madera policromada, vinculada históricamente a la Orden Tercera de San Francisco, data de principios del siglo XVI (1510-1520) y destaca por su tamaño algo inferior al natural. Se trata de un crucificado de cuatro clavos de gran expresividad, representado ya muerto y con detalles simbólicos como la calavera de Adán a sus pies. Su diseño busca despertar la empatía del fiel a través de una cabeza profundamente emotiva, coronada de espinas y con el rostro enmarcado por tirabuzones.




